Archivo para septiembre, 2011

Posted in Sin categoría on septiembre 24, 2011 by lapieldeltambor

Ese estúpido sueño en que esa persona se da cuenta del terrible fallo que ha cometido y vuelve buscándote y prometiendo no hacerte más daño…
¿Cómo se puede ser tan estúpida a estas alturas de la vida?

El miedo

Posted in Cuaderno de navegación on septiembre 23, 2011 by lapieldeltambor

Estoy en Granada de nuevo. Cuando estuve aquí la última vez,nunca pensé que la vuelta será de esta manera.

Apenas llevo aquí día y medio, pero de momento, nada ha sido agradable. Hay ratos que consigo sentirme un poco menos mal, pero aún así, siempre, siempre estoy pensando en él.

Apenas quiero ver a nadie. Estar en mi casa sola hace que en cierto modo, me sienta algo protegida, porque una de las peores cosas de esto, es que no paro de tener miedo. No es que en casa no pueda sentirlo, porque cuando he despertado las últimas dos mañanas ha sido por un miedo que me contrae el estómago y ya no me deja dormir bien, pero salir a la calle es peor aún.

Incluso me tiemblan las manos. Y da igual si por la noche he conseguido dormirme más o menos bien, que cuando despierto está ese miedo ahí.

Sé que este blog apenas lo lee nadie, así que lo aprovecho un poco de desahogo y escribo. Porque no le he dicho a mucha gente lo que ha pasado. No quiero miradas de pena, ni que me pregunten ni hablar de él, porque siempre lloro y porque siempre vuelve el miedo y es devastador. No quiero dar explicaciones, ni que se compadezcan de mí.

Estoy agotada…me gustaría que hubiera alguna forma en que pudiera dejar de pensar en todo esto, una pequeña tregua que me dé un momento de no sentirme tan mal y que me deje relajarme.  Pero supongo que todavía es demasiado pronto para eso.

Tengo que intentar ser un poco más fuerte, no dejarme vencer por la tristeza y salir, hacer cosas, olvidarme de él, de lo que significa para mí y de todo.

Dios, ojalá el tiempo pudiera pasar más rápido.

Con el corazón roto

Posted in Sentimientos y pensamientos varios on septiembre 19, 2011 by lapieldeltambor

Que te rompan el corazón no es como en las películas. Ahí casi siempre sabes que habrá final feliz, que la pareja volverá a juntarse. Y esos periodos de agonía donde el o la protagonistas salen adelante porque son muy valientes y fuertes,aunque lo pasen mal…no tiene nada que ver con la realidad.

La verdad es que se siente que tu mundo se te viene encima y de pronto todo deja de tener sentido. Los própositos de tu vida se quedan vacíos y a ratos tú también te quedas vacía.

Miro al infinito, por la ventana. No sé si volveré a mirar por ella. Vuelvo a Granada el viernes y no sé si será para siempre.Probablemente sí.

No tengo ganas de nada ahora mismo. No tengo ganas de leer,ni de comer,ni de dormir,ni de ver una película o una serie. A veces se me saltan las lágrimas y no puedo dejar de llorar. Otras siento una impotencia enorme porque esto no depende mí. Otras pienso en que no sé como voy a rehacer mi vida,porque ya entera estaba hecha a Borja.

Nunca he querido a nadie como le quiero a él.Y en estos momentos y aunque seguramente no sea así, lo único que siento es que no podré querer a nadie como a él, que no habrá nadie con quien esté como estoy con él,que nadie me tratará como él lo ha hecho,siempre con dulzura y preocupándose por mí.

Ahora tengo que empezar de cero y no sé ni cómo hacerlo.

Me gustaría no tener que estar sola. Me gustaría tener una compañía silenciosa, que no me dijera que todo saldrá bien y que lo superaré, sino que simplemente se siente a mi lado y me dé la mano mientras lloro o mientras estoy en silencio asumiendo todo esto.

Es temprano y tengo un largo día por delante. Unos días muy largos por delante y un largo invierno.

Para estos casos estaría bien no tener sentimientos.

 

Posted in Cuaderno de navegación on septiembre 3, 2011 by lapieldeltambor

Apenas escribo ya. El convivir con alguien a veces parece que resta tiempo para tu mundo interior, porque sólo piensas en facturas,empleo,en el perro,en si la casa está lo suficientemente limpia,en quedar con los amigos,en ir a ver la familia,en si debes o no poner una lavadora ese día…en fin…la vida de adulto.

Cuando tenía 15,16,17 años…qué distintas eran las cosas. Y qué distintas eran las preocupaciones y los sueños. Eso sí,hay un sueño que se cumplió. Siempre soñé con esa persona con la que pasar el resto de mi vida. Yo siempre he sido una cursi…es triste,pero era así. Soñaba con encontrar al amor de mi vida, casarme y ser feliz y comer perdiz.

Eso sí, lo de regalar anillos, o colgantes de corazoncitos,las flores…no iba conmigo. Y ahora me sorprendo pensando que no me importaría(aunque sigo sin querer un colgante de corazón).

Últimamente sobre todo,hablamos de boda. De los invitados, los padrinos, qué pondríamos de comer, que estilo de boda queremos, la despedida…y sabemos que no tenemos el dinero y dios sabe,tal y como están las cosas, cuando podremos casarnos. Pero queremos hacerlo y nos hace ilusión.

En fin…la verdad es que formar parte del mundo de los adultos no es ningún chollo. Responsabilidades y realidad. Y más realidad. Y mucho miedo,incertidumbre…

Pero el mayor triunfo de mi vida,la mayor suerte que he tenido (descontando el día que me fui de casa,ese día fue uno de los mejores de mi vida), ha sido conocer a Borja y tener una relación con él.Y ahora vivir con él. Nunca pensé que pudiera tener tanta suerte, sobre todo sabiendo la cantidad de parejas que hay por el mundo que no funcionan, que tienen problemas constantes entre ellos.

Hay mcuhos divorcios, muchas separaciones. Pero nadie dice que Borja y yo no podamos llegar a viejitos juntos, queriéndonos igual que nos queremos hoy,por ejemplo.

Todavía me quedan sueños juveniles. Aunque la mayoría son sueños adultos. Pero pienso, ¿Qué pasará cuando me haya casado y haya tenido hijos? ¿Cuáles serán mis aspiraciones entonces? Supongo que tengo sueños comunes, porque soy común,no soy como esa gente que tiene unos sueños especiales y que son diferentes. En mi vida aspiro a eso, a casarme con el amor de mi vida,tener hijos…y un trabajo estable.

Y viajar…quiero viajar a todas partes. Nueva York, Grecia, Roma, París, Londres, la India, Tokio, Méjico, Argentina…quiero ver mundo.

Mientras se tengan sueños, la vida tiene un sentido.